De izquierda a derecha Pedro de la Cruz, Yoel Argenis Hernández Núñez, Elder Hugo Montoya y Giovanny Bare Corona
Líderes de La Iglesia de Jesucristo instan a la fe, el servicio y el sacrificio en histórica Conferencia en La Vega
LA VEGA – En una jornada marcada por una profunda espiritualidad y un llamado al servicio activo, se celebró la Conferencia de Estaca La Vega de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. El evento, que reunió a cientos de fieles en el Barrio Primavera, contó con la presencia del Élder Hugo Montoya, Autoridad General y primer consejero de la Presidencia del Área del Caribe.
La conferencia fue presidida por el Élder Montoya y dirigida por Giovanny Bare Corona, presidente de la Estaca La Vega, acompañados por líderes regionales como Dave Brueck, presidente de la Misión Santiago, y José Emilio Chas de la Presidencia del Templo de Santo Domingo.
El presidente Giovanny Bare Corona abrió el bloque de mensajes centrando su discurso en la necesidad de un testimonio personal que trascienda la herencia familiar. 'El legado es una bendición, pero cada uno debe buscar al Señor de forma individual' enfatizó, instando a los miembros a ser las 'manos del Salvador' mediante la ministración y el servicio desinteresado, equilibrando las cargas de la vida moderna con la devoción espiritual.
Por su parte, José Emilio Chas resaltó la transformación histórica de la Iglesia de Jesucristo en La Vega, que en 37 años ha pasado de un pequeño grupo a una comunidad vibrante. Chas subrayó que el poder de la divinidad se manifiesta a través de las ordenanzas del sacerdocio y los convenios, animando a la congregación a prepararse para la obra en el templo y la investigación genealógica.
El presidente Brueck conmovió a los asistentes con un mensaje sobre la importancia de la acogida a los miembros nuevos y a los que regresan a la actividad. A través de anécdotas sobre la hospitalidad comunitaria, invitó a los miembros a 'recoger al uno', recordando que pequeños actos, como una sonrisa o un saludo por su nombre, pueden cambiar el destino eterno de una persona. 'No se necesita un llamamiento formal para amar al prójimo', afirmó.
El cierre de la conferencia estuvo a cargo del Élder Hugo Montoya, quien compartió relatos inspiradores sobre el sacrificio de los miembros en el Caribe, citando ejemplos de fe en Cuba y las largas travesías de su propia familia para honrar el día de reposo. Ante la futura construcción del Templo en Santiago, el Élder Montoya hizo un llamado urgente a la preparación manteniendo una recomendación para el templo vigente, sirviendo como obreros en la Casa del Señor. Y realizando la obra de Salvación por los antepasados.
'El arrepentimiento no es un proceso doloroso, sino el anhelo de ser mejores cada día', concluyó el Élder Montoya, reafirmando que La Iglesia de Jesucristo es guiada por Jesucristo a través de profetas modernos.
La actividad finalizó en un ambiente de regocijo, coincidiendo con la celebración del Día de las Madres, donde se rindió tributo a la influencia fundamental de las mujeres en la formación de familias fuertes y comunidades de fe.
Por: Miguelina E. Peña,
Directora de Difusión y Medios
Consejo de Comunicación Santiago