“Señor, quiero servirte con toda mi alma, mente y fuerza”, élder Familia

Por Marithza Peña

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Élder Tomás Familia

Para el élder Tomás Familia, llamado como setenta de área en la Conferencia General de abril de 2021, el Señor nos llama no por lo que somos, sino porque Él quiere enseñarnos lecciones de valor y necesarias para nuestro progreso espiritual, “para darnos la oportunidad de aprender”.

Expresa que cuando supo de su llamamiento, no se sintió apto y como si le faltara mucha preparación, sin embargo, entendió que tiene la oportunidad de servir a los demás al compartir experiencias por medio de la revelación y guía divina. “Esta responsabilidad me ayudará a elevarme espiritualmente y acercarme más al Padre Celestial y a Jesucristo”, reflexiona.

Aprendí que un setenta es un testigo especial de Jesucristo. Tengo un gran testimonio del Salvador, lo conozco y sé que en Su nombre y por Su poder podemos realizar todas las cosas”, testifica el élder Familia.

El élder Familia insta a los santos de los últimos días a entender que en la vida necesitamos un fin bien definido y que “lo que verdaderamente da sentido a nuestras vidas es saber que somos hijos de Dios y que estamos aquí para demostrarle nuestro amor y respeto”.

Con más de treinta años como miembro activo de la Iglesia de Jesucristo, el élder Familia recomienda a los santos que procuren saber quiénes son. Les insta a buscar una confirmación divina de que Dios vive y los ama, que Jesús es el Salvador del mundo, porque así tendrán el valor para vivir la vida de tal manera, que los lleve de regreso a su hogar celestial. “Permanezcan firmes en la fe y escojan lo correcto, porque eso es lo que realmente vale la pena”, afirma.

Entiende que siempre habrá tribulaciones y dificultades y confiesa que él las ha tenido, pero aun así nunca ha sentido dudas del evangelio de Cristo y desde sus inicios en la Iglesia ha comprendido que “las pruebas son necesarias para nuestro crecimiento espiritual”.

El élder Familia recibió su llamamiento junto al élder Julio E. Lee de origen guatemalteco, quien vive en República Dominicana y al élder Paul H. Jean Baptiste de Haití.

Su testimonio

El élder Tomás Familia se bautizó en agosto de 1990, luego de conocer a una pareja de misioneros que le invitaron a escuchar sus mensajes, cuando se mudó a San Pedro de Macorís para realizar sus estudios universitarios.

Expresó que desde pequeño sentía gran respeto por las cosas espirituales y era estudioso de la Biblia. Antes de unirse a la Iglesia, predicó junto a un predicador de la Iglesia Católica. Comenta que cuando empezó a compartir con los misioneros, sintió una especial atracción por sus enseñanzas sobre Jesucristo, por la restauración de Su evangelio y por El Libro de Mormón.

Empecé a leer El Libro de Mormón y a orar para preguntar a Dios si estas cosas eran verdaderas. Una noche mientras estaba de rodillas orando, tuve una experiencia maravillosa. Al preguntar a Dios si ésta era Su Iglesia, sentí una impresión muy fuerte y de repente estaba de pie ante mi cama y supe sin duda alguna que este Evangelio es verdadero”, testifica.

Motivado por los sentimientos que recibió del Espíritu Santo, se bautizó tres semanas después de conocer a los misioneros, permaneciendo activo desde ese día y llegando a servir como presidente de estaca y presidente de distrito, entre otras asignaciones.

Al preguntarle qué le diría a nuestro Padre Celestial por su llamamiento, dijo: “Gracias Padre Celestial por la confianza que siempre has tenido en mí. Siempre me he sentido como un hijo favorecido. Te amo con todo mi corazón y quiero servirte con toda mi alma, mente y fuerza. ¡Ayúdame a poder hacerlo!”