Las actuaciones de Luz de las Naciones 2020 serán virtuales

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Debido al COVID-19, el evento cultural Luz de las Naciones 2020 será digital. Dos eventos virtuales —uno el 7 de noviembre y otro el 19 de diciembre— exhibirán las culturas latinas de todo el mundo. Cada evento destacará el patrimonio común del Señor Jesucristo y su creencia en Él como la Luz del Mundo entre los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

El programa de noviembre comenzará a las 10:00 P.M. (hora Santo Domingo), y contará con un coro virtual hispano y extractos de videos de eventos pasados. El evento de diciembre también está programado para comenzar a las 19:00 horas y celebrará el nacimiento de Jesucristo. En ambas transmisiones se mostrará un video nunca antes visto de las presentaciones de Luz de las Naciones desde el Centro de Conferencias de la Manzana del Templo en Salt Lake City.

Le invitamos cordialmente a que nos acompañe en estas celebraciones memorables, para disfrutar una vez más de “Luz de Las Naciones”. Puede ver el programa de este año aquí:

La dirección URL en la que se pueden ver las transmisiones es EsperanzaEnJesucristo.org

Los eventos de Luz de las Naciones presentan un elenco de más de 1000 bailarines latinos, cantantes y otros artistas que son Santos de los Últimos Días y amigos de la Iglesia.

“El tema de este año es ‘Unidos en esperanza’”, dijo el élder Jorge T. Becerra, de los Setenta. “El programa expresa nuestra creencia inquebrantable en la divinidad de Jesucristo. Muchos Santos de los Últimos Días esperan con ansias esta celebración anual. Esperamos que muchas personas se unan a nosotros en esas noches memorables para disfrutar una vez más Luz de las Naciones”.

Una breve historia de Luz de las Naciones

Los orígenes de las presentaciones de Luz de las Naciones se remontan a la década de 1920, cuando los misioneros comenzaron a predicar en español entre los mexicanos que vivían en Salt Lake City. En menos de un año, se organizó una misión y dos años después, se creó una pequeña congregación hispanohablante, llamada rama, en tanto que familias de Latinoamérica y España emigraban a Salt Lake City. Para 1960, esa rama había crecido y se le conocía como el Barrio Lucero (congregación).

Desde el principio, los líderes de la Iglesia alentaron a los miembros del Barrio Lucero a que desarrollaran sus talentos. Los líderes locales organizaron grupos para ayudar a los jóvenes a sentir confianza en sí mismos para cantar, bailar y actuar. Uno de esos grupos actuó en la celebración del Centenario de la Iglesia, en el Tabernáculo, en 1930.

Los programas de baile y música ayudaron a esos Santos de los Últimos Días a preservar su cultura y transmitir su idioma a la siguiente generación. Otras congregaciones de Santos de los Últimos Días en busca de entretenimiento cultural para sus reuniones sociales comenzaron a solicitar espectáculos de “Fiesta mexicana” para las cenas de los barrios. Los miembros del barrio aprovecharon esas oportunidades para recaudar fondos para una nueva capilla.

En la década de 1950, los jóvenes de la rama mexicana produjeron una serie de obras cortas y operetas, entre ellas “Luisa Fernanda” y “Los Bohemios”. El espectáculo “Ritmo de México” ganó una competencia regional. La abundancia de talentos que se cultivaron mediante esas actuaciones se transmitió a generaciones sucesivas y, con el tiempo, sirvió para producir lo que ahora se conoce como Luz de las Naciones.

Los antiguos miembros del Barrio Lucero ahora dirigen el cuerpo de voluntarios que ayuda a producir Luz de las Naciones cada año. La hermana Kim Ventura, emigrante de España y exmiembro de la compañía de baile en el Barrio Lucero, coordina todas las labores voluntarias del evento. El élder Becerra, que actualmente es Setenta Autoridad General, participó en la compañía de baile del Barrio Lucero cuando era niño. En calidad de Setenta de Área, dirigió la producción de Luz de las Naciones durante seis años.

“Los humildes comienzos de este evento revelan la fe en acción y la multiplicación de talentos”, dijo el élder Becerra. “Esos esfuerzos pioneros, que empezaron en las primeras décadas del siglo XX, encendieron llamas de fe para las generaciones futuras, dando ahora fruto en el evento conocido como Luz de las Naciones”.